martes, 8 de diciembre de 2009


Ojeando las páginas de los periódicos...



"En mi nombre, Hayat El Kossimi, hija de Aminatu Haidar, de 15 años de edad, y en nombre de mi hermano, Mohamed el Kossimi, de 13 años de edad, lanzo una llamada urgente a todos los niños del mundo entero para que nos apoyen y, al mismo tiempo, lanzo nuestra llamada a todas las mamás para que apoyen a nuestra madre, una madre separada de sus dos hijos y que está en huelga de hambre desde hace 22 días, para que ella pueda regresar a nuestro lado y podamos vivir juntos en paz".

"Es doloroso para mí y para mi hermano enterarnos hoy (por ayer) de la mala noticia de que hoy nuestra querida mamá ha decidido dejar de tomar sus medicamentos, ya que es peligroso para ella".

"Ayudad a nuestra querida mamá, evitad la tragedia que va a repercutir negativamente en nuestra situación física y psíquica".

"¡QUEREMOS EL REGRESO DE NUESTRA MAMÁ!"


Es la carta de los hijos de Haidar, una desesperada llamada a la cordura y/o conciencia social, o más bien humana, porque clama al cielo, que todo este conflicto no de para más. Los políticos, los estados, los diplomáticos no ven más que un conflicto de intereses donde se están poniendo sobre la mesa las cartas de la dignidad, el respeto y el derecho a la libertad y la vida en todas sus espresiones humanas. Primero la de ella misma, la de su familia y por último de todo un pueblo saharaui, que independiente o no, los merece.

El juego de pelota que traen entre manos los gobiernos español y marroquí, unido a la sordera Europea, condenan a muerte a una mujer inocente, obligada por conciencia a luchar por los derechos de su pueblo, condenanda por ser saharaui, rechazada por Marruecos y retenida contra su voluntad en España, que la presiona para que abandone sus convicciones y renuncie su derecho a expresarse libremente.

Para ser exactos, Aminatu no puede volver al Sahara Occidental, por haberse negado a admitir su nacionalidad marroquí, ¿sería posible negar la entrada a una persona de cataluña o de cualquier otro lugar de España, por negar su nacionalidad española? Me parece lamentable e hipócrita que el derecho a la libre expresión este supedito a la reafirmación de una u otra nacionalidad, sea real o sentida, porque que es más importante la persona o el Estado políticamente hablando, y es que señores sin persona no hay estados, ni naciones, ni pueblo, ni nada.

El mundo se esta conviertiendo en un ridículo conglomerado de "paises" con poderes políticos que juegan a ser Dios y a decidir la vida de los pueblos como simples fichas de ajedrez, sin libertad, sin derecho, sin ideologías, sin "ser" al fin y a cabo...